
Cuando visitamos las distintas y diferenciadas vitrinas de modas –hablando específicamente de las cuales al referirnos a oferta sabremos que estarán a nuestro alcance-, que es lo que percibimos?... obvio verdad, podemos observar desde la última moda de invierno, hasta los accesorios más recomendados para acompañarla, como también podemos ver artículos eléctricos para abrigarnos de los fríos días de esta estación, etc. Pero qué ocurre cuando buscamos algo diferente a lo que esta ahí... claro que no lo encontramos, porque la moda de las vitrinas –reconociendo y aceptando que pueden existir excepciones- funcionan de acuerdo al modelo regulador que informa y estructura la vida del grupo consumidor, diferenciándose algunas por sus insumos de total distinción de los cuales muchas veces no podemos ni siquiera ver las etiquetas del precio.
De esta manera tendremos que seguir accediendo a las series de cada prenda que queremos vestir, aceptando que en plenas avenidas veremos a nuestro alrededor los mismos jeans, botas y abrigos? seguiremos reconfortándonos con asumir que al vestirnos con esa parca con pelos en el gorro, es lo último que se lleva, y que no importa si otra persona más la tiene, porque lo que representa será nuestra adscripción -muchas veces involuntaria- a una identidad social que nos hará sentir pertenecientes a un grupo y a la vez, satisfacer el equilibrio entre deseo y conformidad?... en realidad ya no se si quiero vitrinear.

